El mal llamado fondo de pensiones público Español es realidad un sistema piramidal o esquema Ponzi, muy similar en arquitectura a la gran estafa organizada por Bernard Lawrence Madoff en EEUU entre los años 1960 y 2008, año en el cual se descubrió que realmente su exitosa firma de inversión constituía uno de las mayores engaños de la historia, con unos activos defraudados de 64.800 millones de dólares. Madoff fue condenado a prisión por 150 años.

El esquema Ponzi es conceptualmente sencillo. En este esquema, la rentabilidad ofrecida por las inversiones realizadas es pagada a los inversores salientes que desean recuperar su principal más la rentabilidad ganada por los fondos aportados por los nuevos inversores, que fluyen sin problema atraídos por las rentabilidades históricas. El problema surge cuando el flujo de inversores salientes es superior a los entrantes, momento en el cual se produce un desequilibrio que desencadena una inconsistencia en las cuentas del fondo y provoca que se llegue a un punto en el cual los inversores no pueden recuperar su dinero.

Y esto es exactamente lo que está ocurriendo con los ahorros de los pensionistas. El problema es que ni hay ahorros, ni están en un fondo. En el sistema Ponzi de pensiones actual, los trabajadores actuales sostienen a los pensionistas actuales. Mientras el número de trabajadores es suficiente para pagar las pensiones, no existe ningún problema, porque el flujo de fondos entrantes está garantizado (la diferencia entre la estafa de Madoff y la de las pensiones es que en este los nuevos inversores están obligados por ley a aportar nuevos fondos), pero si no se mantiene el número de puestos de trabajo no hay obligación que valga. En el momento actual hay más accionistas salientes del falso fondo que entrantes, y por lo tanto se da un desequilibrio y no hay dinero para aportar la rentabilidad prometida. En conclusión, las pensiones no se pueden subir.

El salario medio en España es de 22.841 euros brutos anuales, y se destina al pago de las pensiones el 28.3%. Es decir, estamos aportando, de media, 6.464 euros de nuestro salario a nuestra futura pensión, y se lo estamos entregando a nuestro gobierno obligatoriamente para la falsa inversión en el fraudulento, pero en este caso legal, sistema Ponzi. Durante 40 años de trabajo, ajustado a una inflación del 2%, habremos aportado 404.711 euros. Y si este dinero fuese realmente invertido en un fondo a un 5,5% anual, en el momento de nuestra jubilación seríamos millonarios poseedores de unos ahorros de 1.242.814 euros.

El 5,5% anual es la rentabilidad obtenida por el fondo de pensiones noruego desde el año 1988, que sí es realmente un fondo y que invierte el dinero de los futuros pensionistas noruegos en las 9.000 principales empresas del mundo. Es, por tanto, posible, invertir correctamente el dinero de los pensionistas y hay buenos ejemplos de ello en otros países.

Si la pensión media en España es 629 euros mensuales, durante 14 pagas y suponemos que serán pagados durante 30 años, nos da un importe total pagado a los pensionistas de 264.180 euros. La diferencia entre lo que habríamos obtenido en un fondo real y lo que obtenemos en el sistema piramidal español es de 978.634 euros.

978.634 euros es la estafa media por español, que de haber sido orquestada por una compañía privada hubiese terminado con todos sus responsables en la cárcel, pero que en la administración nadie parece ser responsable. Pero son datos reales, que cualquiera puede replicar y que son los que realmente debemos exigir nuestros gobernantes y solicitar la gestión correcta de los ahorros de todos los pensionistas.

 

Guillermo González

Consejero Delegado de Arwen Capital SICAV

 

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