La popularización de ciertos ratios sencillos de entender para el común de los inversores puede llevar a equívocos si no se realiza un análisis profundo de la situación real de una compañía. Uno de los ratios más populares es la relación P/E (Price / Earnings en inglés) o relación precio / beneficio. La definición más habitual de dicho ratio es en número de veces que los últimos beneficios anuales de una compañía están contenidos en su capitalización bursátil actual. Este ratio, aparentemente intuitivo, puede llevar a graves errores si es considerado individualmente, al no tener ni el riesgo financiero de la empresa, la valoración de sus activos ni la situación de su negocio y la industria a la que pertenece. Los tres errores más frecuentes basados en este ratio son:

  1. No comprar una acción debido a su elevada relación P / E

Cualquier participante experimentado del mercado puede decirle que las acciones sobrevaloradas pueden obtener un valor mucho más elevado antes de que terminen de subir. Por el contrario, las acciones infravaloradas pueden ser mucho más infravaloradas antes de que se terminen de bajar. Después de todo, es una naturaleza humana pensar a menudo que cuando unas acciones suben mucho, te lo has perdido, no puede subir más y debe estar destinado a desaparecer. El error en este caso suele venir dado porque la empresa está creciendo a ritmo elevado, lo cual le lleva a destinar una elevada cantidad de recursos en inversiones e I+D que provocan que los beneficios reflejados sean reducidos, debido a las normas de contabilidad. En este caso, aparentemente puede parecer que el precio pagado es demasiado elevado, pero los futuros beneficios debido a las inversiones pueden justificar perfectamente su precio.

  1. Sólo usando la relación P / E para determinar el valor

A los inversores en valores les encanta comprar acciones infravaloradas, y la historia muestra que es una estrategia fantástica. El único gran error que cometen la mayoría de los inversores es que suponen que todas las acciones que tienen una baja relación P / E están infravaloradas.

En realidad, las acciones con los P/E más bajos del mercado suelen demostrarse finalmente como trampas de valor, es decir compañías cuyo deterioro constante de los beneficios provoca que el ratio respecto al último año sea bajo, pero que respecto a los previsiblemente más bajos beneficios futuros sea un valor adecuado. Muchos inversores pueden entonces caer en la trampa de que la valoración es baja, invertir en dicha empresa y cometer un error. Las compañías pertenecientes a industrias que están sufriendo una disrupción y no son capaces de adaptarse, o las cíclicas en la última fase del ciclo, son grandes candidatas a este grupo.

  1. Vender a tus ganadores temprano y mantener a tus perdedores

El mercado es de naturaleza contra-intuitiva. Un error común que cometen los inversores es que venden sus ganadores rápidamente y se aferran a sus perdedores. Cuando una acción es rentable, el miedo se apodera de ella y la mayoría de la gente tiene miedo de perder sus ganancias y las acciones se volverán contra ellos. , venden prematuramente su posición y se pierden grandes ganancias. Al mismo tiempo, cuando una acción cae, esperan que cambie y al menos volverán al punto de equilibrio. Mientras tanto, los inversores exitosos hacen exactamente lo contrario; rápidamente venden a sus perdedores y se aferran a sus ganadores, si los resultados de las compañías acompañan.

Einstein decçia que las cosas deben hacerse todo lo simple que sea posible, pero no más simple. Esto es perfectamente aplicable a la inversión. Y si bien seguir un proceso adecuado no es excesivamente complejo, debemos asegurar que dicho proceso contempla todas las variables dignas de consideración.

 

 

Guillermo González

Consejero Delegado de Arwen Capital SICAV

 

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